Ser docente Hospitalaria

LA TECNOLOGÍA COMO MEDIO PARA ACCEDER AL CONOCIMIENTO

Soy docente de la Escuela Hospitalaria, mi nombre es Adriana García

   Mi trabajo en el SIP  V y en CIRUGÍA es a diario un Aprendizaje permanente.

   Primero, al presentarme con mis alumnos realizo un diagnóstico breve (GRADO, ESCUELA, CONTENIDO QUE ESTÁ VIENDO EN SU ESCUELA DE ORIGEN, ETC), y observo la condición en la que se encuentra para poder realizar las actividades escolares .

   Luego preparo la tarea para llevarla a su habitación y realizar la mediación necesaria.

   Debido a su condición (no poder escribir),  utilizo Tablet que tienen actividades de Matemática, Lengua y Ciencias para  distintos grados.

    La tecnología es muy útil porque los alumnos se entusiasman y se enriquece el trabajo del contenido deseado.


   



            MI EXPERIENCIA COMO DOCENTE HOSPITALARIA

                                       

 Mi nombre es Silvana Muratore y soy docente de esta escuela. Quien luego de trabajar durante  25 años en una escuela urbano marginal; ahora me desempeño como docente hospitalaria, siendo ésta una experiencia nueva, y mostrándome la labor pedagógica desde un ángulo desconocido hasta el momento. 

     En el momento previo a ir al encuentro de mis alumnos,  consulto las listas de los niños que se encuentran en el S.I.P, (sector que se me asignó), donde me pongo en conocimiento de su edad, fecha de ingreso al hospital y su patología. 

    El trabajo luego consiste en ir a verlos tanto a ellos como a sus familias, y así tener un primer contacto, esto me permite además de conocerlo,  implementar las estrategias más aptas para aplicar con el fin de comenzar a abordar los contenidos propuestos por la docente de la escuela de origen. Mi trabajo consiste en estar en contacto con la docente del niño/a. para respetar su trayectoria escolar, así el trabajo conjunto permite construir un andamiaje para lograr una mejor  inserción al regresar a su escuela.

   Durante el tiempo de permanencia de los alumnos en el hospital, deben adaptarse las actividades a las necesidades, posibilidades y estados anímicos del niño

    En aquellas situaciones donde el alumno necesite de una docente domiciliaria, debido a que su condición no le permite asistir a la escuela, se construye una triada entre las docentes de la escuela de origen, la docente domiciliaria y la docente hospitalaria. Manteniendo una fluida  comunicación. Con el objetivo de optimizar las prácticas para beneficiar el proceso de aprendizaje. 

 Cuando el niño ya no requiere de la asistencia de la escuela hospitalaria se elabora un informe  cuantitativo y cualitativo a cerca desempeño, los contenidos trabajados, las adaptaciones de realizadas.

       Importante son los lazos afectivos que se crean y fortalecen con el paso de los días con las familias. Más aún con aquellos cuya estadía es prolongada. El equipo directivo,  docente y no docente de esta escuela puede acompañar el proceso por el que va transitando el niño no sólo en lo pedagógico sino también de su patología por los vínculos que se forjan con la familia, los  que trascienden y perduran con el paso del tiempo. Son las familias las que nos permiten formar parte de su cotidianeidad, de sus alegrías y sus tristezas.

    

     


     MI PRIMERA EXPERIENCIA EN  LA ESCUELA HOPITALARIA

Mi nombre es Cintia Soria y soy docente de la Esc. N° 2-003 “Dr. Silvestre Peña y Lillo”, ubicada dentro del Hospital Pediátrico “Humberto Notti”, en Guaymallén Mendoza. 

Mi experiencia en la modalidad hospitalaria es reciente. Ingresé a ésta en noviembre de 2019. Previamente, no conocía sobre la existencia de la escuela y menos aún de como era su actividad dentro del hospital. Mi suplencia comenzó luego de  que una de las docentes se jubilara. 

Apenas entré a la escuela, me notificaron sobre la colocación de vacunas para poder ingresar a las salas. La escuela entraba toda en una sola sala, que se complementa con una pequeña cocina fuera de ésta y un espacio común a todo el hospital.

Mis alumnos serían todos los niños internados que pertenecieran al nivel primario, y que se encontraran en el SIP 4, el de cirugía. Mis compañeras me fueron explicando de qué se trataría mi trabajo allí adentro.

 Mi primer contacto con alumnos, fue a través de mi  pareja del SIP 4, quien me llevó con ella, por supuesto cuando estuve apta. Me fue mostrando como es el trabajo docente dentro del hospital. Recuerdo que entramos a la sala donde estaba uno de sus alumnos, a quien lo internaban por 2da vez, debido a una infección de una operación anterior de apendicitis. Luego de hablar con la mamá para saber cómo estaba y de tener la  aprobación de ambos, comenzamos a trabajar. Él desde su cama y semisentado y nosotros acompañándolo a pie de cama.

Ese día trabajó con la tablet,  que es uno de los grandes y escasos recursos con los que cuenta la escuela. Son muy útiles cuando los niños no pueden escribir ya sea por la situación que los trajo hasta el hospital o porque muchas veces están con suero o guías. Desde la variedad de  aplicaciones pueden trabajar diversos contenidos.

Cuando mi actividad comenzó, fui descubriendo que mi hacer dentro del hospital no tenía semejanza a ninguna otra experiencia previa. Ahí comencé a notar que los alumnos a pesar de su estado trabajaban con gran entusiasmo.

Nuestro trabajo allí es diferente y especial. Nuestra presencia, transporta a los pacientes, aunque sea por un momento, fuera de esa realidad que están viviendo, de dolor, miedo, malestar, suero, agujas y todo lo que se relacione. Así es que a pesar de que podrían decir que no se sienten bien para trabajar, lo cual es indudable, ellos aceptan realizar las actividades propuestas y es más nos esperan para seguir trabajando.

Siempre recuerdo una de mis primeros alumnos, quien estaba muy dolorido y molesto por un dolor abdominal,  estaba esperando para ser operado de apéndice. Al entrar a la sala, le expliqué a la mamá cual era mi función y ella me dijo que su hijo tenía mucho dolor y que no iba a querer estudiar, ante esto y respetando el estado del niño decidí retirarme, pero para mi sorpresa, este alumno de 6° grado, me pidió  trabajar con actividades escolares, vería si de ese modo podría olvidarse un poco del dolor, pienso que así fue al observarlo trabajar.

Sin duda alguna, el ambiente de la escuela hospitalaria es especial, una gran cantidad de niños pasan por aquí, internados por diversas situaciones, de mayor o menor gravedad, y la fortaleza y grandeza con la cual las afrontan es admirable. 

Por eso sostengo,  que en esta escuela aprendemos más lo docentes de los alumnos que viceversa.



Un paseo por nuestra escuela nos lleva a conocer algunos alumnos

El SIP 6 es el pasillo designado para la internación de los niños inmunodeprimidos. El rol fundamental de la escuela es el trabajo con estos estudiantes, ya que generalmente, tienen largos períodos de internación que les imposibilita la asistencia a sus escuelas de origen. El primer trabajo de la docente hospitalaria es contactar a su escuela y docente y pedir la planificación correspondiente para asegurar que el estudiante reciba los mismos aprendizajes (contenidos y actividades) que sus compañeros con el fin de que, al regresar al aula, se vea en igualdad de condiciones que sus pares. Una vez recibida, se procede a realizar una lectura y análisis y, en caso de ser necesario, una adaptación curricular. Se prepara el material de estudio y trabajo que debe ser nuevo para evitar contagios de alguna otra enfermedad debido a su delicado estado de salud.
Para ingresar a este pasillo existen protocolos sanitarios muy estrictos. Éstos consisten en llegar al lugar con pelo recogido, sin aros, cadenas y pulseras, con lavado de manos en una primera instancia, colocarse un blusón largo para aislar nuestra vestimenta, y un segundo lavado de manos para reforzar la higiene.
El primer encuentro con el estudiante de este SIP generalmente está lleno de emociones y es un desafío importante el de la docente ir conociendo y trabajando con ellas para poder llegar a lo pedagógico.
Un trabajo con plastilinas, una esfera de telgopor, un palito de madera y recortes de figuritas logró establecer un vínculo con una de nuestras estudiantes que, al encontrarse con una nueva y delicada situación en su vida, estaba llena de temor, timidez y dolor corporal que no le permitían relacionarse con su reducido entorno. Con calidez, paciencia y amor, se logró el trabajo esperado. Se realizó una representación de rotación y traslación de la Tierra, junto a un texto informativo sobre el tema. Y no sólo en lo pedagógico se vio el resultado positivo del encuentro, sino que generó una pequeña primera cercanía que ayudó a esta estudiante a crear un vínculo con su docente hospitalaria y tomar su visita, no sólo como un encuentro pedagógico, sino también como un momento de distención y de escape de su dura realidad.

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MI EXPERIENCIA EN ESCUELA HOSPITALARIA.


Hola soy Sandra Martín, docente de Nivel Inicial, trabajo con todos los pequeños de 4 años, desde el primer día de internación y con todos los diagnósticos (eso abarca todos los SIP), ya sea que entran por un día hasta los que permanecen meses.

Hace 9años que mis días diariamente son de aprendizaje, contención y creatividad, además de crear lazos con padres, docentes y niños.

También tenemos otro espacio para trabajar cuando nuestros alumnos, en general oncológicos, les toca un periodo de descanso en su tratamiento y viven a muchos km de distancia, nos trasladamos a la casa Ronald Mc Donald's, pegada al hospital Notti. Allí continuamos su trayectoria educativa a través de actividades planificadas y adaptadas, talleres de cocina, teatro, música, arte.

Estas actividades y un contexto alejados del dolor permiten crear lazos más afectivos que perduran por años.


Agradezco a la vida haberme puesto en este lugar.

Instalaciones de Casa De Ronald McDonald 


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